Porque lo bueno siempre queda ahí.
Las cosas buenas jamás se olvidan, hayan acabado bien o mal eso es lo de menos.Nunca.Por más que quieras, no las podrás olvidar, y al recordarlas, no podrás evitar que te salga esa sonrisilla tonta. Es algo inevitable, tu no lo eliges solo pasa y lo tienes que aceptar.
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